Quién es dueño de qué: personas, equipos o agentes, cómo contactarlos y su alcance.
1 ejemplo de organigrama
Estructura de una startup
Quién es dueño de qué en una empresa de treinta personas, de la puerta de entrada a los especialistas.
Un organigrama responde quién hace qué, no solo quién reporta a quién. Cada nodo lleva nombre, cómo contactarlo y un alcance de dos palabras. El nodo discontinuo es un hueco que aún necesita contratación, visible a propósito.
Un organigrama muestra la estructura de una organización: quién depende de quién, qué equipos existen y qué alcance tiene cada puesto. Se atribuye a Daniel McCallum, que en 1854 dibujó el primero para el ferrocarril de Nueva York y Erie.
Se lee de arriba abajo: la dirección en la cima y cada línea vertical marca una relación de dependencia jerárquica. Las cajas del mismo nivel comparten superior directo, y una línea discontinua suele indicar una dependencia funcional, no jerárquica.
Cuándo usar un organigrama
Para presentar la estructura de una startup a inversores o a nuevas incorporaciones y dejar claro quién es responsable de cada área.
Para planificar una reorganización comparando la estructura actual con la propuesta lado a lado.
Si lo que quieres explicar es cómo fluye el trabajo entre equipos y no la jerarquía, un diagrama de carriles lo cuenta mejor.
Cómo hacer un buen organigrama
Pon en cada caja el nombre, el cargo y, si aporta, el área de responsabilidad o el contacto.
Mantén el mismo nivel jerárquico a la misma altura para que la profundidad se lea de un vistazo.
Agrupa por equipo o función antes que por persona cuando la organización supera las 30 o 40 cajas.
Marca las vacantes o los puestos en contratación con un estilo distinto para que no se confundan con roles cubiertos.