Visualiza cómo fluye el dinero, la energía o los usuarios entre etapas. El ancho de cada cinta es proporcional a la cantidad, así que los grandes movimientos saltan a la vista.
Los ingresos por suscripción y servicios fluyendo hasta el beneficio neto.
Tres líneas de ingreso se juntan en un tronco y se abren dos veces: primero en margen bruto y coste de ventas, después en beneficio neto, gastos operativos e impuestos. El ancho de la última banda verde es el trimestre entero de un vistazo.
Dos nóminas repartidas entre vivienda, comida, transporte y ahorro.
Todo lo que entra en casa aparece a la izquierda y tiene que salir por la derecha. El ahorro es la única banda que no se gasta, así que un mes flojo es imposible de disimular.
De dónde vienen las sesiones y cuántas acaban convirtiendo.
Cuatro canales de captación alimentan un mismo pozo de sesiones, que luego se divide en rebotadas, navegadas y convertidas. La cinta que llega a «Registrados» es deliberadamente fina: ese hueco es el problema de crecimiento.
Generación por fuente, repartida entre consumo y pérdidas.
El caso de uso clásico del Sankey: cada teravatio hora generado o lo consume un sector o se pierde en el transporte. Las pérdidas tienen su propia banda, así que la eficiencia es un ancho que se mide con los ojos.
Candidatos por canal, terminando en contratados y descartados.
A diferencia de un gráfico de embudo, el Sankey mantiene cada canal visible hasta el final, así que se ve que las referencias son una décima parte del volumen y la mitad de las contrataciones.
Tienda propia, marketplace y mayorista frente a coste y margen.
Tres canales de venta con márgenes muy distintos confluyen y se reparten entre coste de la mercancía, logística, marketing y lo que de verdad queda. El volumen del marketplace impresiona hasta que sigues su cinta.
Una ronda repartida entre equipo, producto y comercial.
De una ronda los inversores preguntan exactamente una cosa: adónde va. Dos fuentes de dinero se funden en un bote único y se abren hacia los departamentos que lo van a gastar.
Fuentes de suministro repartidas entre agricultura, industria y hogares.
Tres fuentes, una red de distribución y cuatro usos finales. Como el Sankey conserva el volumen, la banda de fugas es la diferencia entre lo que se bombeó y lo que se facturó.